Un perro con heridas graves se sospecha que tiene una lesión en la columna, ya que sus patas traseras están inmóviles y se arrastra por el suelo. Las patas traseras están gravemente hinchadas y le duelen debido al roce constante con el concreto y las carreteras.

Un perro con heridas graves se sospecha que tiene una lesión en la columna, ya que sus patas traseras están inmóviles y se arrastra por el suelo. Las patas traseras están gravemente hinchadas y le duelen debido al roce constante con el concreto y las carreteras.