Solo tiene 8 meses y pesa 2,1 kg. Fue atacado por perros grandes. Los perros le rompieron la columna y quedó completamente paralizado. Su antiguo dueño lo llevó a una clínica local, pero allí no recibió tratamiento. Las mordidas en su espalda se infectaron y su estado empeoró. Su dueño incluso lo abandonó en la clínica…

¡Este es Pea! Solo tiene 8 meses y pesa 2,1 kg. Fue atacado por perros grandes. Los perros le rompieron la columna y quedó completamente paralizado. Su antiguo dueño lo llevó a una clínica local, pero allí no recibió tratamiento. Las mordidas en su espalda se infectaron y su estado empeoró. Su dueño incluso lo abandonó en la clínica…

 

Este es Pea, un alma diminuta de tan solo 8 meses, que apenas pesa 2,1 kg. Su vida debería haber estado llena de juegos, comodidad y amor. En cambio, la tragedia lo golpeó. Un día fue atacado por perros mucho más grandes. La brutal agresión dejó su frágil cuerpecito destrozado: su columna vertebral quedó rota, su pequeño cuerpo paralizado y su futuro pendiendo de un hilo.

Desesperado, su antiguo dueño lo llevó a una clínica local. Pero allí poco hicieron por él. Sus heridas —profundas mordidas a lo largo de su espalda— quedaron sin tratar, y la infección comenzó a extenderse por su cuerpo debilitado. Con cada día que pasaba, su condición empeoraba.

Y luego, de la forma más desgarradora, Pea fue abandonado. Lo dejaron en la clínica, paralizado, con dolor y completamente solo, sin nadie que luchara por él… hasta que los rescatistas conocieron su situación.

Según Animal Shelter, un trabajador de una pequeña clínica veterinaria en Moscú pidió una ambulancia. Lo llevaron al veterinario y estaba con dolores terribles.

… Se le practicó una cirugía de emergencia y, después de eso, Pea recibió tratamiento veterinario.

Solo unos días después, Pea comenzó a sentirse un poco mejor: come más y duerme mejor.

Pea es un perrito muy amigable e inteligente y, con los buenos cuidados, está mejorando día a día. Resulta ser un pequeño alegre y lleno de vida.

Pea puede caminar todo el día con sus dos patitas delanteras. Además, está cómodo en su nueva silla de ruedas…

💖 Muchas gracias por todo. Que Dios bendiga a Pea. ¡Nuestro querido Pea!

 

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