Después de ser llevada al veterinario, se confirmó que sufría de Leishmaniasis, una enfermedad que estaba afectando gravemente su salud. Afortunadamente, sus riñones estaban en buen estado y solo dio positivo para esta enfermedad.
El veterinario la nombró Orinoko, y así comenzó su tratamiento con antibióticos Pancef. La medicación trajo una mejora notable: su piel estaba menos inflamada y sus heridas comenzaron a sanar. Incluso ganó casi un kilo de peso, pasando de 4.7 kg a…
Orinoko terminó su tratamiento con Milteforan hace dos semanas, y el medicamento ha tenido un impacto significativo. La que alguna vez fue una perrita frágil y enferma, ahora se ha transformado en una compañera sana y llena de vida.
Sus ojos, que antes solo reflejaban desesperación, ahora brillan con alegría y gratitud.
Una familia bondadosa vio más allá de su duro pasado y reconoció el valiente espíritu que hoy representa. La recibieron en su hogar, brindándole a Orinoko un entorno lleno de amor, donde puede crecer feliz y ser amada tal como es.

