una ciudad situada en la provincia de Son Tay, las autoridades hicieron un descubrimiento preocupante: un perro deambulando por las calles con un pesado collar de hierro alrededor del cuello.
El collar de un kilogramo le había sido colocado al perro cuando era un cachorro, y a medida que crecía, el collar se volvió cada vez más apretado y restrictivo.

Los equipos de rescate se enfrentaron a una difícil tarea al retirar el collar de hierro. Tuvieron que emplear cortadores especializados para romperlo por completo.
La operación fue difícil debido al ajuste apretado del collar y al potencial de causar más daño al animal.

Una vez que se retiró con éxito el collar, los profesionales veterinarios comenzaron rápidamente a tratar la herida del cuello del perro, asegurándose de que recibiera la atención que necesitaba desesperadamente.

Mientras tanto, las autoridades locales han iniciado una investigación para identificar y aprehender al responsable de este acto de crueldad animal.
