El mundo quedó atónito con la noticia de la repentina muerte de Rihanna a los… años, tras una larga batalla contra una grave enfermedad. Parecía que la música había perdido a un ícono, y el público —sus fans, quienes siempre le habían brindado un amor incondicional— se sumió en un dolor infinito.

En cuanto se difundió la noticia, las redes sociales explotaron, y los fans de todo el mundo sentían “dolor incluso en el suelo”: el amor, el dolor y los recuerdos de “Umbrella” y “Diamonds” se compartieron en masa. Rihanna fue en su día un ícono vivo y fuerte, desde sus crisis personales hasta su brillante éxito en la cima de su música. Su partida del mundo en lo que parecía ser el momento más triunfal de su vida causó un profundo dolor a todos.

Sin embargo, la verdad —una sorpresa aún mayor— fue que se trataba de una noticia falsa. El representante de Rihanna confirmó posteriormente que estaba completamente sana, que seguía creando música, desarrollando la marca Fenty Beauty y disfrutando de la vida. La comunidad de fans fue avanzando poco a poco, desde la pérdida hasta una nueva alegría al saber que su ser querido estaba a salvo y fuerte, y seguía siendo una fuente admirable de inspiración.