No nací con suerte, pero aún espero un corazón que me vea con amor

No nací en una cuna suave, ni tuve un plato listo cada mañana.
Mi cama siempre fue el suelo frío… y mi manta, el polvo de la calle.
Aprendí a buscar migajas en la basura, a beber de charcos sucios y a dormir con el estómago vacío.
Pero lo que más me dolía no era el hambre… era la indiferencia.
Las miradas que pasaban de largo como si yo no existiera.
Hoy, alguien me extendió la mano.
Una caricia sencilla, pero para mí fue todo.
Porque en ese instante sentí que mi vida importaba.
No necesito riquezas, ni castillos, ni lujos.
Solo un lugar donde no me corran, un poco de comida y un corazón que me vea más allá de mis heridas.
No soy perfecto… pero puedo prometerte algo:
si decides amarme, jamás te fallaré.
Porque aunque el mundo me dio la espalda, yo aún sé dar lo mejor que tengo:
lealtad, gratitud y un amor eterno. 🐾💔
Không có mô tả ảnh.