A pesar de la creciente conciencia en torno a la tenencia responsable de mascotas, muchas de ellas aún son abandonadas en las calles y deben llegar a fin de mes.

Se trata de la fundación Proyecto 4 Patas (P4P), una organización sin ánimo de lucro liderada por un grupo de jóvenes voluntarios que buscan superar la situación de sobrepoblación y abandono que viven millones de animales.

Para cuando llegó P4P, ambos perros yacían sobre un colchón sucio y roto en una esquina de Buenos Aires, Argentina. Brenda Alderete, voluntaria de Proyecto 4 Patas y rescatista de ambos perros, relató cómo llegaron a la fundación.

Al principio, pensaron que eran madre e hijo, pero finalmente se dieron cuenta de que eran dos machos. Sin embargo, a pesar de su debilidad, cuando intentaron agarrarlos, se pusieron a la defensiva, muy desconfiados y asustados, especialmente Topo, el más joven de los dos.

Finalmente, Brenda vivió con Topo y Gigo en su casa durante casi dos meses , ya que el centro de adopción estaba abarrotado y no había espacio para albergarlos. Además, se desconocía cómo reaccionarían ante otros animales.

Tras casi cuatro meses en el refugio, y aunque ambos fueron adoptados por separado, pudieron ser adoptados . Sin embargo, mientras Gigo vivió feliz con una nueva madre humana, Topo luchó por encontrar un hogar definitivo. Tras su adopción inicial, fue devuelto al refugio, donde permanece a la espera de su destino.

Comparte esta historia, sin duda hermosa, con tu familia y amigos. Celebremos la labor de organizaciones como esta, que son verdaderamente responsables de dar un final feliz a tantos casos tristes.