Natu apenas se mantenía a flote cuando RRSA India lo encontró.

Vagando solo por una zona desolada, se encontraba en estado crítico: su cuerpo estaba cubierto de llagas, su pelaje estaba irregular y enmarañado y tenía una herida abierta infestada de gusanos.
Sufría de sarna avanzada, inanición y trauma.
Al principio, incluso el equipo de rescate se sobresaltó con su apariencia. Pero se acercaron con dulzura, ofreciéndole comida y hablándole suavemente.

Lentamente, Natu respondió. Para evitar que huyera despavorido, tuvieron que usar una red; pero una vez bajo su cuidado, Natu sorprendió a todos con su calma.
Lo llevaron rápidamente a la clínica RRSA India, donde el equipo veterinario se puso a trabajar de inmediato.
A pesar del dolor que debía sentir, Natu no se resistió.

Dejó que le limpiaran las heridas, le quitaran los parásitos y comenzaran el tratamiento, todo sin hacer ruido, como si supiera que estaban tratando de ayudarle.
Los veterinarios diagnosticaron un hematoma doloroso junto con graves infecciones en la piel, confirmando lo mucho que había soportado su cuerpo.
Pero la silenciosa resiliencia de Natu les dio esperanza.

Su historia es un poderoso ejemplo de por qué es importante el trabajo de rescate.
Gracias a quienes apoyan a RRSA India, perros como Natu tienen una segunda oportunidad: una llena de cuidado, dignidad y esperanza de una vida mejor.